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Túnez

Túnez

Túnez, cuyo nombre oficial es República Tunecina, es un país situado al norte de la costa mediterránea africana, cuya capital es Túnez.

Es el país más pequeño del Magreb, ubicado entre las estribaciones orientales de la cordillera montañosa del Atlas y el mar Mediterráneo.

La superficie de Túnez es de 165.000 km², con una población estimada en 10,3 millones de habitantes.

Aproximadamente el 40% de este país está compuesto por el desierto del Sahara, mientras que el resto es suelo fértil y adecuado para la agricultura; además, tiene 1.300 km de costa.

Limita con Argelia al oeste y Libia al sur este.

Nombre

La palabra Túnez deriva de Tunis, conocida por los griegos clásicos como Tynes, la capital del actual país de Túnez.

El nombre Tunis puede ser atribuido a diversos orígenes.

Puede ser asociado con la deidad fenicia Tanith (aka Tunit), o con la expresión berebere ens que significa "caer".

En el árabe nativo, el mismo nombre es usado tanto para el país como para la ciudad: تونس y sólo por el contexto puede uno diferenciarlas.

El nombre fue introducido por los geógrafos e historiadores franceses a comienzos del siglo diecinueve como parte de sus esfuerzos para dar nombres a los nuevos territorios y protectorados ocupados.

La derivación francesa Tunisie fue adoptada en algunos idiomas europeos con mínimas variaciones, introduciendo un nombre distintivo para designar al país.

Otras lenguas dejaron el nombre intacto, como es el caso del español Túnez.

Historia

En el territorio del Túnez actual floreció la ciudad de Cartago, fundada en el siglo VIII a. C.

por los fenicios de Tiro.

Hacia el siglo VI a.C., Cartago había sojuzgado a las tribus libias y anexionado las antiguas colonias fenicias, controlando de este modo toda la costa del norte de África, desde el océano Atlántico hasta la frontera occidental de Egipto, así como Cerdeña, Malta, las islas Baleares y parte de Sicilia.

En el siglo V a.C., el navegante cartaginés Hannón (530-470 a.C.) emprendió un viaje a lo largo de la costa atlántica del norte de África.

El poder marítimo permitió a los cartagineses extender sus asentamientos y conquistas, formando un imperio disperso dedicado al comercio.

Entre sus empresas comerciales destacaban la minería de plata y plomo, la fabricación de camas, una industria maderera en las montañas de la cordillera del Atlas, la fabricación de cerámica, joyería, y la exportación de animales salvajes provenientes de las junglas africanas, del marfil y el oro.

Cartago estuvo en guerra casi continuamente con Grecia y Roma durante 150 años.

Las guerras con los griegos, que comenzaron en el 409 a.C., se produjeron por el control de Sicilia, situada aproximadamente a 160 km al norte de Cartago, que formaba un puente natural entre el norte de África y la península Itálica.

Fue definitivamente conquistada por el Imperio romano al ser derrotada en las Guerras Púnicas en el siglo II a. C.

Cartago fue destruida y la influencia cultural asiática y africana en la actual Túnez fue mermada por la influencia romana.

El territorio del Túnez moderno fue administrado casi en su totalidad bajo el nombre de la provincia romana de África, y se convirtió en uno de los graneros de Roma.

En el siglo V, los vándalos al mando de Genserico invadieron la región.

En el siglo VI, Belisario la recuperó para el Imperio bizantino.

En el siglo VII se convirtió en parte del califato omeya y abasí, bajo el nombre de Ifriqiya.

Durante esta época se fundó la ciudad de Kairuán.

Posteriormente los bereberes nativos alcanzaron el poder con el beneplácito del califato fatimí, y se derrocó la dinastía aglabí, colocándose en su lugar la dinastía de los Ziríes.

En el 1045, los ziríes renunciaron al chiismo, y los fatimíes enviaron al Banu Hilal, una confederación de beduinos, a acabar con los ziríes.

De esta manera, la región fue devastada y la próspera industria agraria se arruinó.

En el 1159, los almohades dominaron la región, siendo expulsados en el siglo XIII por los hafsíes, que gobernaron Ifriqiya.

Allí se refugió y murió Luis IX de Francia, cuando iba de camino a las cruzadas.

El fin de la reconquista española en 1492 abrió las puertas del norte de África a este país.

En 1504 el corsario berberisco Uruj, mejor conocido como Barbarroja, estableció su cuartel general en Túnez.

Este famoso pirata nació en el mar Egeo, en una isla griega.

Una de sus primeras hazañas fue la captura de dos galeras propiedad del papa Julio II cargadas de riquezas.

Barbarroja rindió tributo a la llamada “Sublime Puerta” (Turquía), ofreciéndole un cuarto de sus capturas y declarándose vasallo de su sultán.

Túnez pronto se transformó en refugio de los piratas berberiscos, enemigos acérrimos de los cristianos del Mediterráneo.

Las continuas depredaciones de los tunecinos motivaron en 1509 las expediciones organizadas por el cardenal Cisneros, que adelantó los fondos necesarios para equipar 20.000 hombres.

Cisneros entró con sus tropas en la ciudad de Orán, y Pedro Navarro sometió Bugia, Argel, Túnez, Tlemcen y en el año 1511 la ciudad de Trípoli.

Pero al intentar someter la isla de Gelbes, las fuerzas españolas agotadas, fueron acometidas por los moros.

Los pocos sobrevivientes de la batalla fueron reembarcados por el general Navarro, pudiendo escapar de la muerte.

En 1516 Barbarroja mudó sus cuarteles a Jijil, y al mando de una escuadra de 16 galeones y 6.000 hombres, atacó la ciudadela española de Argel.

Sus aventuras en la región finalizaron cuando el emperador Carlos V de España envió un ejército de 10.000 soldados al norte de África que derrotó a los corsarios.

El famoso corsario Barbarroja murió durante la batalla, pero toda la región continuó bajo el poder de los moros y piratas.

Por este motivo en 1535 el rey de España Carlos I partió rumbo a Túnez con todas sus fuerzas.

La Goleta fue tomada el 16 de julio, y Túnez cayó pocos días después.

Carlos I repuso en el trono a Muley Hassan, obligando a dejar La Goleta con dos millas de terreno en circunferencia.

Al proponerse el rey español la conquista de Argel en 1541, las tempestades destrozaron gran número de sus naves.

En 1573 Túnez vuelve a caer en manos de los turcos, siendo objeto de una nueva expedición española.

El 1 de octubre Juan de Austria, después de la victoria de Lepanto, se dirigió a La Goleta con 104 naves y 20.000 hombres y tomó Túnez.

Pero un año después Túnez cayó otra vez bajo poder de los turcos, convirtiéndose en un vilayato administrado por un gobernador.

Bajo el dilatado gobierno otomano, el país conoció un período de relativa estabilidad hasta el año 1881.

La administración imperial fue desarrollada por administradores nativos, conocidos como beys.

El primero de ellos, al-Husayn ibn Ali (1705-1740) fundó la dinastía de los Husain, bajo cuyo gobierno el país consiguió un relativo grado de autonomía y una gran prosperidad.

La piratería berberisca fue una actividad que logró gran florecimiento bajo los auspicios de la dinastía de los Husain.

A finales del siglo XVII y principios del XVIII, un gran número de estados mediterráneos pagaban tributos de forma regular al gobierno tunecino para proteger de posibles ataques a sus flotas.

Esta situación cambió a comienzos del siglo XIX, cuando la acción conjunta de varios países occidentales acabó con las bases corsarias de Túnez y otra situadas a lo largo de la llamada costa de Berberia, al norte de África.

Como resultado de la pérdida de los ingresos procedentes de los actos de piratería, el gobierno de Túnez se vio envuelto en enormes deudas, a las que contribuyeron las incontroladas extravagancias personales de los beys y los gastos para sofocar las frecuentes revueltas internas.

A finales del siglo XVIII la autoridad otomana sobre Túnez era meramente nominal.

Los principales acreedores de Túnez fueron Francia y Gran Bretaña, quienes tenían grandes ambiciones imperiales en el norte de África.

En 1830, Francia conquistó y se anexionó Argelia, y puso sus ojos en Túnez.

En el Congreso de Berlín de 1878, Francia permitió a Gran Bretaña ocupar la isla mediterránea de Chipre a cambio de ver reconocidos sus intereses en Túnez.

En 1881 el ejército francés ocupó el país con el fin de subyugar a las tribus que dificultaban la presencia francesa en Argelia.

Y el 12 de mayo de ese mismo año el bey regente firmó el Tratado de Kasser Said (conocido como el Tratado de Bardo), por el cual Túnez pasaba a estar bajo el protectorado francés.

En 1883 ambos países firmaron la Convención de Marsa.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Túnez fue una de las colonias francesas leales al régimen pro-alemán de Vichy, y las tropas alemanas se instalaron en su territorio, en el cual terminaron acorraladas por los Aliados.Tras el final de la Guerra, Túnez continuó bajo el control colonial de Francia hasta alcanzar su independencia en 1956.

El año 1934, con la formación del Partido Néo-Destour (Nueva Constitución) (NDP) dirigido por Habib Bourguiba, marcará el inicio de la lucha tunecina por su independencia.

En 1955 Túnez consiguió el autogobierno y, en 1957, la independencia como una monarquía constitucional.

En 1957, la monarquía fue derrocada y se proclamó la República, con Bourguiba como Presidente.

A pesar de la independencia, Francia mantuvo su presencia militar por medio de una base naval en Bizerta hasta 1963.

En ese año, tras un bloqueo por parte de la marina tunecina, los franceses se vieron obligados a abandonar definitivamente el país.

El gobierno del Partido Socialista Destourien (renombrado como Rassemblement Constitutionel Démocratique en 1988), convivía con el NDP, e hizo que Bourguiba siguiera políticas socialistas en los primeros años de su mandato.

Sin embargo, durante el decenio de 1970 abrió la economía a la inversión extranjera y permitió el desarrollo de un sector privado.

Bourguiba se mantuvo en el poder hasta 1987, es decir, durante treinta años consecutivos, primero durante la etapa de partido único, y después de 1975 como Presidente democrático.

Desde esta fecha gobernó Zine El Abidine Ben Ali, quien fue derrocado por un movimiento popular en enero de 2011.

Dicho movimiento dio paso a una apertura democrática, con legalización de la práctica totalidad de los partidos políticos de oposición y la celebración de unas elecciones a una Asamblea Constituyente.

Ésta eligió un presidente y un gobierno provisionales en tanto redacta una nueva constitución.

Gobierno y política de Túnez

Desde que triunfó su golpe de estado en 1987, el presidente Zine El Abidine Ben Ali mantuvo el poder con ayuda de su partido la Asamblea Constitucional Democrática (RCD).

Aunque formalmente multipartidista, el régimen político era considerado internacionalmente como dictatorial, y los partidos políticos de oposición apenas tenían acceso al parlamento.

En su política exterior se caracterizó por su apoyo y por convertirse en el anfitrión de los combatientes de la Organización para la Liberación de Palestina desde de su salida impuesta desde el Líbano siguiendo la invasión israelí en 1982.

Túnez fue, además, uno de los países impulsores de la Unión Árabe del Maghreb, constituida en febrero de 1989, concebida como un bloque político y económico en el norte de África, paralela a la Comunidad Europea, comprendiendo Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez.

Túnez pertenece a varias organizaciones de cooperación internacionales, como la Liga de Estados Árabes, La Unión Africana (UA) y la Comunidad de los Estados saharui-sahariano.

En 2001 la Unión Europea firmó acuerdos con Túnez para controlar la emigración clandestina, que se concretarían en el Grupo 5+5 en 2002 (Portugal, España, Francia, Italia, Malta y Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia).

Un grupo terrorista vinculado a Al Qaeda cometió un atentado el 11 de abril de 2002 en una sinagoga en la isla de Jerba, en el que murieron 15 personas.

Entre finales del 2010 y principios del 2011 se desarrollan una serie de protestas y disturbios que obligan al presidente Zine El Abidine Ben Ali a convocar elecciones para el año 2014.

Posteriormente, la tarde del 14 de enero del mismo año, ante la continuidad de las protestas, abandonó el país, huyendo a Arabia Saudita y dejando el poder al primer ministro Mohammed Ghannouchi., quien a su vez fue sustituido al día siguiente por el Presidente del Parlamento, Fouad Mebazaa.

El 23 de octubre 2011 se celebraron elecciones libres a una Asamblea Constituyente una vez legalizados los principales partidos políticos de oposición e ilegalizado el antiguo partido gobernante.

La votación dio lugar a una asamblea muy fragmentada en la que destaca el partido islamista Ennahda, seguido por los partidos laicos Congreso para la República (progresista), Ettakatol (socialdemócrata) y Partido Republicano (centrista, fruto de la fusión del Partido Progresista Democrático con otras fuerzas menores).

La asamblea eligió a Mustafá Benjaafar, de Ettakatol, como presidente de la misma.

El 10 de diciembre de 2011, la asamblea adoptó una constitución provisional y, dos días después, eligió al líder del Congreso para la República, Moncef Marzouki, como presidente provisional de la República.

Marzouki propuso como primer ministro a Hamadi Jebali, secretario general de Ennahda, quien fue ratificado por la asamblea y formó un gobierno provisional de coalición entre los tres principales partidos.

La Asamblea Constituyente continuó con sus trabajos para aprobar una nueva constitución mediante complejas negociaciones.

Geografía

La capital de Túnez es la ciudad del mismo nombre, Túnez, y está ubicada en las siguientes coordenadas cartográficas: 36° 50' N 10° 9' E.

Túnez se encuentra en el norte de África, entre el mar Mediterráneo y el desierto del Sahara, y entre Argelia y Libia.

Cerca del 40% de la superficie de su territorio es desértico, la otra parte está constituida por tierras fértiles.

En el norte, hay montañas y el clima es templado, con inviernos suaves, lluviosos, veranos calurosos y secos.

El rango de temperaturas en el norte oscila entre 34 y 6 °C.

En el sur, hay desiertos que se extienden hasta el Sahara.

No obstante, a pesar de su aridez en el sur, en el norte existen bosques de pinos, y prados ideales para el ganado, en el noreste, así como huertos y viñas a lo largo de la costa oriental.

Solamente el 19% de la tierra es cultivable, aunque su 13% es de regadío (est.

1993).

Túnez es el país más pequeño de los Estados del noroeste de África y ocupa el puesto número 89 en la lista de los países del planeta por su extensión.

Tiene una superficie total de 164 418 km².

De esta superficie, 155.360 km², es decir, el 94,5% de la superficie total, son terrestres.

El resto, 9.058 km², el 5,5%, son acuáticos.

El punto más alto de Túnez es el monte Jebel Chambi, al norte de la ciudad de Kasserine, y tiene 1.544 msnm.

La superficie del monte está cubierta de pinos.

Túnez posee 965 km de fronteras con Argelia y 459 km de fronteras con Libia.

Además, posee una línea costera de 1.148 km de longitud.

No obstante, su litoral está plagado de pequeñas islas.

Entre la isla de Sicilia y Túnez existe una distancia de sólo 130 km.

Los elefantes, inmortalizados por Aníbal al usarlos en sus batallas, se han extinguido en Túnez.

Los leones también desaparecieron hace siglos, utilizados por los romanos en sus espectáculos.

Los colonos franceses casi llevaron a la extinción al ciervo de Berbería y algunas especies de gacelas.

En el norte pueden encontrarse en los bosques jabalíes, mangostas, puerco espines y jinetas.

Las avestruces, cabras salvajes y antílopes están protegidos en el Parque Nacional de Bou Hedma.

En el desierto se puede encontrar al escurridizo fenec, así como escorpiones y víboras cornudas.

Una especie de Varano también habita el desierto.

El Parque Nacional del Ichkeul es un refugio de vida silvestre cercano a la capital, donde habitan aves acuáticas.

Las aves migratorias, halcones, cigüeñas y águilas, llegan en primavera y otoño.

Fronteras naturales

Túnez se puede dividir de norte a sur en varias regiones topográficas que se distinguen con facilidad.

Empezando por el Norte y yendo hacia el Sur, en primer lugar se encuentra una serie de cadenas montañosas, entre ellas la cordillera del Atlas, en la llamada región del Tell, que ocupan la mitad septentrional del país y atraviesan el territorio tunecino transversalmente desde el suroeste hacia el noreste, con alturas que oscilan entre los 610 y los 1.544 msnm, alcanzando el punto más alto de esta cordillera, el llamado Jebel de Ech Chambi, que a su vez es el punto más alto de Túnez.

En estos territorios se juntan los valles fértiles y las mesetas con las montañas.

En esta zona es donde nace el río más largo de Túnez, el Majardah o Medjerda, de 460 km de longitud, que cruza la zona de oeste a este para luego llegar al golfo de Túnez, donde desemboca.

Hacia el Sur, el paisaje cambia las montañas por una meseta con una altura de 610 msnm de media.

Estas mesetas descienden poco a poco hasta una zona formada por lagos salados, conocidos como shatts o chotts, que se extienden de este a oeste y que, en su mayoría, se encuentran al nivel del mar.

Entre estos lagos se pueden destacar el Djerid y el Bizerta.

Esta zona se caracteriza por su naturaleza de estepa semidesértica.

En la zona más austral, los shatts se unen al desierto del Sahara, que ocupa el 40% de la superficie total de Túnez.

En la zona que está entre los shatts y el desierto del Sahara existen numerosos oasis; sobre todo en las cercanías de la ciudad de Gabes, situada en el centro del homónimo golfo de Gabes que recibe el mismo nombre, en la zona más cercana a la frontera con Libia.

En esta región, los amplios oasis abundan, y en ellos crecen cerca de 400.000 palmeras datileras.

Los oasis se utilizan también como campo de cultivo; estos cultivos llegan en parte hasta la costa.

Por el Norte, Túnez limita con Argelia y describe una frontera que es definida por las irregularidades del terreno en la cordillera del Atlas, a excepción de la zona más al norte en la que la frontera es definida por el parque natural argelino de El Kala.

Estas limes naturales se suceden a todo lo largo del sistema montañoso que atraviesa Túnez, pero cuando ese sistema desciende y aparece el desierto del Sahara, más concretamente, el Gran Erg Oriental, la frontera con Argelia se convierte en una simple recta, dado que no existe en ese territorio ningún accidente geográfico capaz de dar forma a una frontera.

La frontera con Libia está marcada principalmente por los altiplanos de la región libia de Tripolitania.

Se puede observar que todas las fronteras naturales de Túnez vienen delimitadas por altiplanos y montañas, lo cual es debido a que en Túnez los ríos son casi inexistentes.

Relieve

El relieve tunecino se basa en el Atlas telliano en el norte y la cordillera del Atlas en el centro del país.

En el Sur de Túnez se extiende una estepa semidesértica para luego convertirse en el desierto del Sahara.

El punto más alto del país, el Djebel Chambi, se encuentra en su centro, en la cordillera del Atlas, y mide 1544 msnm de altura.

Alrededor de este pico se extiende el parque natural de Jebel Chambi.

A su vez el punto menos elevado es el Shatt Al Gharsah, en el suroeste del país, en la frontera con Argelia, y está a 17 m por debajo del nivel del mar.

Muy cerca de este shatt está el shatt El Jerid, el más grande de Túnez.

Entre las ciudades de Bizerta y Tabarka se halla una prolongación del Atlas denominada cordillera de Dorsale, donde abundan los campos de cultivo.

Esta región produce la mayor parte de los alimentos del país y exporta numerosos tipos de cultivo, como el de la aceituna o los cítricos.

En el relieve del centro y norte de Túnez se alternan las grandes regiones montañosas de la cordillera del Atlas con las depresiones que generan algunos ríos o los shatts.

Túnez cuenta entre sus montañas con bastantes parques naturales, como el de Jebel Chambi, donde se encuentra el punto más alto del país, el Jebel Bu Hedma, el parque nacional de Ichkeul o el parque Bu Kornine.

En el sur se extiende el Gran Erg Oriental, donde destaca la planicie del terreno por el hecho de ser un desierto.

Destacan las poblaciones de Tozeur, Douz y Medenin.

En esta región la biodiversidad es escasa y la población en su mayoría es de origen berebere, en la antigüedad nómada, pero actualmente, la mayoría están asentados y han fundado ciudades y pueblos como Matmata.

También habitan en esta zona los tuaregs, aunque en su mayoría han desaparecido.

En esta zona escasean las ciudades y las vías de comunicación.

Ecología

Según WWF, el territorio de Túnez se reparte entre cinco ecorregiones:

El parque de Ichkeul que tiene más de 12.600 ha, está inscrito en la lista del patrimonio mundial del UNESCO.

Existen también 16 reservas naturales que sirven de hogar a muchas especies con un valor ecológico importante y ecosistemas vulnerables.

Según un estudio del programa mediterráneo de la WWF, la región de la costa noroeste seria uno los 13 sitios del Mediterráneo que tiene más diversidad de animales y vegetales.

Organización político-administrativa

Túnez se divide en 24 gobernaciones o wilayāt.

Túnez pertenece a varias organizaciones de cooperación internacionales como la Liga de Estados Árabes, de La Unión Africana (UA) y de la Comunidad de los estados saharui-sahariano (CEN-SAD).

Economía

En la antigüedad como consecuencia de la frágil economía del país, se permitió la circulación de monedas extranjeras en todo el territorio.

Para ello el rey Mohamed (1293-1299 hégira) utilizó una contramarca que contenía números en árabe y una estrella.

Esta marca se estampó sobre monedas de plata de 8 reales españolas, 5 francos de Napoleón y talers de la reina María Teresa de Austria.

También existen algunas contramarcas con la palabra “TUNEZ” en árabe.

Túnez tiene una economía diversa, donde los sectores de mayor importancia son la agricultura, minería, energía, turismo, petróleo y empresas manufacturadoras.

A Túnez le faltan los inmensos recursos naturales de los países vecinos, pero la dirección económica cuidadosa y exitosa ha traído una prosperidad razonable.

Los productos agrícolas principales son trigo, cebada, aceite de oliva y las frutas, pero necesitan importar gran cantidad de otros comestibles, particularmente en años de sequía que han sido frecuentes en los últimos años.

Las tierras cultivables representan 4,9 millones de hectáreas, de los que 1,6 están destinadas a los cereales, otros 1,6 a los olivares y 0,4 a los campos irrigados.

Cuenta con minas de fosfato, hierro y cinc.

Túnez es un exportador modesto de petróleo.

El sector industrial procesa la mina de fosfato y trabaja productos químicos derivados del petróleo.

Las recientes caídas del precio del petróleo y de los fosfatos han obligado al Gobierno a someterse a las directrices económicas del FMI, aceptando determinadas reformas a cambio de préstamos blandos.

De acuerdo con el British Philip's university atlas del 2000, Túnez posee una reserva de fosfato en la parte central del país.

El Gobierno ha recortado el gasto público, ha abolido el control del comercio e introducido medidas para hacer totalmente convertible al dinar.

Mientras permanece el peso del control gubernamental sobre los temas económicos, se ha ido reduciendo paulatinamente con un crecimiento de la privatización, una simplificación de la estructura en los impuestos y un enfoque más adecuado sobre la deuda.

El crecimiento real promedió 5% en la década de 1990, y la inflación siguió desacelerando para 2006.

El incremento en el comercio y en el turismo han sido los elementos claves para el estable crecimiento económico.

La asociación entre Túnez y la Unión Europea, la primera entre la UE y un país mediterráneo, entró en vigor el 1 de marzo de 1998.

Bajo este acuerdo, Túnez aceptó facilitar el comercio con los Estados Unidos en la década de 2000.

Mayor privatización y liberación del código de inversiones para atraer inversiones extranjeras, y desarrollo en la eficiencia del gobierno son los retos para el futuro de Túnez.

Túnez es miembro de la Unión del Maghreb árabe y de varias organizaciones económicas del Maghreb.

Energía

La mayoría de la electricidad usada en Túnez procede de la compañía estatal STEG (Société Tunisienne de l´Electricité et du Gaz).

En 2008, se produjeron un total de 13.747 GHW en el país.

Petróleo y gas

La producción de petróleo en Túnez es de alrededor de 97.600 barriles/día.

El principal yacimiento petrolífero es El bourma.

La extracción de petróleo en Túnez comenzó en 1966.

En la actualidad hay doce yacimientos petrolíferos.

Energía nuclear

Túnez tiene previsión de contar con dos plantas nucleares, que estarían operativas en 2019.

Ambas instalaciones está previsto que produzcan 900-1.000 MW.

Francia es una importante promotora de los planes plantas de energía nuclear en Túnez, tras haber firmado un acuerdo, junto con otros colaboradores, para hacer entrega de la formación y tecnología necesaria.

Proyecto Desertec

El proyecto Desertec es un proyecto energético de gran escala consistente en la instalación de paneles de energía solar en el norte de África, con un tendido eléctrico entre esta región y el sur de Europa.

Túnez será parte de este proyecto, pero el modo en que este proyecto pueda beneficiar a Túnez aún está pendiente de evaluar.

Demografía

Los tunecinos actuales son descendientes de poblaciones nómadas del Sahara, los bereberes.

Numerosos pueblos y civilizaciones han invadido, migrado y han sido asimilados en la población a través de los milenios, entre los que se cuentan los fenicios, romanos y vándalos.

Según las estimaciones al año 2003, Túnez posee 10.102.000 habitantes, una tasa de crecimiento poblacional del 1,09% y una expectativa de vida al nacer de 74,4 años.

La mayor parte de la población (98%) es musulmana.

El grupo étnico dominante es árabe (98%), mientras que los europeos, cristianos y judíos conforman el 2% restante.

Crecimiento anual (2005-2010) 1,1 %

Mortalidad infantil (2005-2010) 19,8 por 1.000

Esperanza de vida (2005-2010) 73,9 años

Población urbana 65,3 %

Cultura.

Fenicios, romanos, judíos y árabes son algunos de los pueblos que se establecieron en las costas del norte del país y también en la zona sur, en el desierto.

A estos pueblos se le sumaron, tiempo después, musulmanes de España y turcos otomanos.

Esta mezcla cultural es propia de muchas zonas mediterráneas, como las tierras de Sicilia o las islas griegas con mucha historia, las cuales al igual que Túnez estaban expuestas constantemente a comerciantes, navegantes e imperios de toda la región.

Culturalmente los tunecinos constituyen una nación bastante liberal.

A lo largo de su historia han sido frecuentes los intercambios culturales con el resto de los pueblos mediterráneos.

El arte ha estado muy influenciado por la mezcla cultural del país.

Danza

En el baille tradicional, podemos hablar del Raqs al Juzur o Raks al Balas, la danza del Jarrón.

Esta danza se ha convertido en típica de Túnez.

La bailarina, acompañada de instrumentos de viento como el “Mizwid” (una especie de gaita) y de tambores, balancea un jarrón de arcilla o greda en su cabeza mientras sigue los golpes del tambor con sus caderas, enfatizados con cinturones adornados con grandes pompones.

Los hombres también bailan esta danza, pero generalmente balancean torres de jarrones en sus cabezas.

Artesanía

Entre las actividades artesanales más antiguas se encuentra la fabricación de alfombras y la alfarería.

Los centros más importantes de la alfarería y cerámica se encuentran en la isla de Djerba y en Nabeul, respectivamente.

En cientos de talleres se fabrica diversa cerámica y numerosos objetos de barro sin cocer.

En su mayoría, los jarrones, jarros y azulejos se realizan siguiendo modelos antiguos en los que imperan colores como el blanco, el azul, el verde y el amarillo, todos muy característicos de Túnez.

No se puede olvidar tampoco el excelente trabajo que se realiza con el cincelado del cobre, una antigua tradición realizada con perfecta precisión.

Pintura

La pintura es un arte contemporáneo muy presente en Túnez, con estilos que discurren desde las formas geométricas de Hédi Turki hasta la intrincada y libre caligrafía árabe de Nja Mahdaoui.

Las galerías modernas se ubican en la capital y en los alrededores, y destaca el refugio de artistas de Sidi Bou Saïd.

Mounir Letaief es un pintor cuyo trabajo es muy representativo de la pintura tunecina.

Siempre la misma y en constante innovación de una estética forjada en el substrato de una técnica mixta.

Su pincel pone al descubierto contorno, color y espacio con una facilidad innata y una sensibilidad en las que combina el abstracto con lo figurativo.

Su obra refleja un temperamento lúdico e intimista que capta las esencias auténticas de las escenas públicas.

Más allá de lo visible el artista describe una visión, trabaja la materia, estudia la luz y matiza los tonos.

La pintura moderna tunecina se puede situar en la segunda mitad del siglo XX.

La "Escuela de Túnez", compuesta por pintores como Ammar Farhat, Yahia Turki, Jelel Ben Abdallah, Abdelaziz Gorgi, Ali Bellagha, han sido considerados como los primeros artistas modernos.

En esta pintura, el lenguaje pictórico traduce una nostalgia de una sociedad tradicional cambiando por los estándar de un mundo moderno.

Este tema de la nostalgia, la autenticidad y el apego a las valores tradicionales son los elementos principales de la "Escuela de Túnez".

Por eso se pueden encontrar muchas escenas cuotidianas de las bodas, del hammam o el amor.

En los años sesenta, nace una nueva generación de pintores.

Los movimientos picturales de esta época se abren al mundo internacional.

Los artistas experimentan el abstracionismo, y formas pictóricas mezcladas con la caligrafía.

Grupos artísticos se crean en 1963 con N'ja Mabdaoui, Lotfi Larnaout...

Artistas como o Mahmoud Sehili intentan desarrollar nuevas gamas cromáticas o juegos de luces.

Todas estas innovaciones han permitido producir obras entre formas abstractas y figurativas.

Lista de las galerías de pintura en Túnez:

Arquitectura y arqueología

Los estilos arquitectónicos abarcan desde los aportes púnicos y romanos hasta las casas alpinas de tejas rojas de Ain Draham, la arquitectura islámica de las medinas árabes y los habitáculos subterráneos de los bereberes del sur.

En Túnez se han descubierto gran número de mosaicos en un excelente estado de conservación gracias a la excelente conservación de gran número de yacimientos arqueológicos de época romana por el abandono sufrido tras la caida del Imperio Romano de Occidente y la crísis del Reino Vándalo.

Los mosaicos datan de los siglos II al VI y proceden en su mayoría de casas privadas y baños públicos.

El Museo del Bardo, en la capital, dispone de una magnífica colección, así como el Museo de El-Jem.

También se puede disfrutar de ellos ubicados en su lugar original.

El yacimiento que dispone de la mayor colección de mosaicos es Bulla Regia en el valle medio del actual Medjerda

Los Hammam

Los hammam (baños públicos) son uno de los centros de la vida tunecina, como en todo el norte de África y Oriente Próximo, y se consideran lugares indicados no sólo para lavarse sino para relajarse y charlar.

Todas las ciudades poseen como mínimo un hammam.

Una sesión incluye el acceso al baño, la sauna de vapor y una kassa, una friega vigorosa con un mitón grueso.

Música

Sobre la música tunecina, existe estilos como el Maluf, el Nouba, el chghoul y El-Azifet.

La música Maluf es una versión hispano-árabe de la música artística oriental musulmana, introducida por los refugiados andaluces que llegaron a Tunicia en el siglo XVII y es la más representativa de Túnez.

Los conciertos se realizan organizados en un programa y el maluf está compuesto por una serie de ritmos que se repiten siguiendo el mismo orden, a cada uno de estos programas se les llama nawabh.

La música se ejecuta según una antigua tradición con instrumentos como el violín, el laúd, las panderetas, la gaita, el tambor, la cítara, pequeños timbales, flauta y daburka.

Las piezas vocales se ejecutan en coro y utilizan tanto el idioma árabe literario como el dialectal.

El nouba es una forma clásica de música tunecina (el más antiguo, de origen andaluz), el chghoul y el bachraf (de origen turco).

Los músicos, cantantes y compositores más conocidos incluyen el conjunto El-Azifet (una rareza en esta parte del mundo, pues se trata de un grupo exclusivamente compuesto por mujeres), Khemais Tarnane, Raoul Journou, Saliha, Saleh Mehdi, Ali Riahi, Hedi Jouini y Fethia Khairi, aunque será complicado encontrarlos fuera del ámbito local.

Literatura

Dentro del panorama global de la literatura árabe magrebí, la correspondiente tunecina se conoce históricamente como Ifriqiyya.

La literatura de Iffiqiyya comienza su desarrollo a partir del siglo XI, cuando en los centros urbanos notables del país (Qayrawán, Túnez, Mahdia, etc.) laboran unos cuantos poetas de cierto valor: Ibrahim, al-Husrá (m.

1022), lbn garaf, m.

en al-Andalus (1068), Ibri al-tallá' y al-Kafif al-HusrI- (m.

1095).

De la misma época es el gran antólogo y crítico de la literatura lbn Raá-lq (m.

1064).

El brillante estado hafsí que gobierna Túnez a partir del siglo XIII promueve un interesante movimiento literario del que son exponentes los poetas Ahmad al-Gassiini, Garaf al-Din Ab5-1-Fad1 y Abu Zakariyá' (m.

1249), primer sultán hafsí independiente.

Como la emigración andalusí llega también a Túnez, tunecina es en buena parte la obra de los levantinos llm al-Abbár (m.

1260), secretario del sultán; lUázim almQartá~anni (m.

1285), autor de una casida elegíaca por la pérdida de la zona oriental de al-Andalus, y el polígrafo Abií-1-Hal~á~ de Baeza (m.

1255).

Esta emigración andaluza, en la que se mezcla lo popular, lo intelectual y lo artesano, contribuye a dar a la cultura de Túnez una impronta particular, celosísimamente conservada hasta nuestro tiempo.

La figura más grande de la literatura tunecina, el mayor historiador árabe de todas las épocas y uno de los primeros de la historia de la Humanidad, es otro descendiente de andalusíes: 'Abd al-Rahmán b.

Jaldun (v.; m.

1406).

A mediados del siglo XIX, y aprovechando la relativa independencia de que los gobernadores o beys tunecinos disfrutan en ciertos asuntos, se inicia en Túnez un levísimo despertar literario, con figuras como Muhammad Qabadú.

Es el momento en que se afianza la prensa naciente (v.

X) y cuando unos grupos de ulemas, como en la vecina Argelia, emprenden una labor de erudición y estudio de cuestiones específicamente islámicas que se continúa luego brillantemente, y que tiene gran repercusión en la formación de una élite intelectual contemporánea, de la que son representantes Hasan Husní 'Abd al-Wahháb (1883-1967) y Muhammaá al-Fááil ilm 'Al-ur.

Contemporáneo suyo es el poeta clásico y cortesano Muhammad Jaznadar (m.

1954).

Hacia 1925 irrumpe una generación de jovencísimos poetas, cuya obra será después dramáticamente tronchada en general, entre los que destacan 'Abd al-Razzáq Karabáka (n.

1904), Mahm-úd Burguiba (n.

1910) y sobre todo Ab5-1-Qásim al-Ia-*bbi (1909-34), el más grande poeta tunecino y uno de los espíritus más sensibles de la literatura árabe contemporánea.

Colega suyo es el raro y bohemio 'Al¡ al-Du'á~-i (m.

1949), y algo posteriores el narrador Balir Iráyaf (n.

1917), que escribe preferentemente en árabe dialectal, y MahmÚd Mas'adí, dramaturgo de interés.

Con la independencia empieza a dejarse oír la voz de la joven generación de escritores, que plantea una problemática bastante afín a la de sus coetáneos en otros países árabes, dada la menor dimensión del país, y sus más suavizadas diferencias ideológicas y sociales.

Algunos nombres que destacan en este joven plantel son los de los poetas Mustafá Fársi, al-Tilátli y Nur alDin Samúd, y los de los prosistas Muhammad R.

Hamzáw-i y Ná~¡ya Támir.

Los festivales

Túnez se caracteriza también por su riqueza cultural que se ve reflejada en sus festivales, dentro de los más importantes destacan el festival Internacional de El Jem (música sinfónica), el Festival de Testour (música andaluza), Del Sahara, la Jornada Cinematográfica de Cartago.

Cinematografía

Los silencios del palacio, Moufida Tlatil,

VHS KAHLOUCHA, Najib Balkadhi, 2006

Religiones

En materia de cultura religiosa, es un país mayoritariamente musulmán.

Existen pequeñas minorías judías y católicas.

En los años cincuenta, la poligamia fue ilegalizada y también el divorcio por repudio.

Asimismo se prohibió el matrimonio a las mujeres menores de 17 años, y se les otorgó el derecho a rechazar un compromiso.

Transportes

Deportes

Educación

Antes de 1958, la educación en Túnez era accesible a una pequeña minoría (14%).

Sin embargo, ahora es una prioridad muy importante para el gobierno tunecino.

Universidades importantes en Túnez:

Fiestas

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